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Qué es Octalysis y su importancia en la gamificación

Octalysis es un libro escrito por Yu-kai Chou. Su lectura es imprescindible para abordar seriamente el tema de la ludificación en cualquiera de sus vertientes: empresa, escuela, deporte…etc. En este artículo vamos a explicar las características principales de los ocho núcleos del octógono y la importancia de su aplicación en los procesos de gamificación. Vamos a ello.

¿Qué es Octalysis?

Como sabemos, la gamificación consiste en emplear elementos lúdicos en entornos que no lo son. Octalysis es una completa teoría sobre el ser humano para entender sus motivaciones y el grado de éstas desde la gamificación. Entendiendo esto, lo podemos aplicar a cualquier proyecto que busque potenciar el rendimiento del sujeto.

O, en otras palabras, Octalysis  establece un marco completo de gamificación para analizar y construir estrategias sobre los diversos sistemas que hacen que un juego sea divertido.

Este marco se basa en la idea de que son ocho -de ahí lo de Octalysis- los elementos o núcleos que intervienen en el proceso de la gamificación. Veámoslos.

Los ocho núcleos de la Gamificación

Significado y vocación épica

Simboliza el núcleo central en todo proceso gamificado. Gracias a él, el jugador piensa, siente, cree que está llamado a hacer algo grande, algo que rebasa la cotidianeidad. Como consecuencia, se siente un “elegido” y gusta de ayudar al resto (un ejemplo muy claro sería la Wikipedia).

Es la sensación que se experimenta al jugar por primera vez a algo y tener suerte. Hay una especie de voz interior que nos dice “tú has nacido para esto”. Por ahí va el tema.

Entusiasmo Octalysis

Desarrollo y logro

Este núcleo se refiere al impulso que tenemos a desarrollar nuestras habilidades, progresar y superar desafíos. Esto es muy importante porque un refuerzo positivo como una medalla, una insignia o trofeo de cualquier tipo carece de sentido per se. Debe ser consecuencia de haber logrado superar un reto. Psicológicamente es obvio: un niño no entiende un premio o castigo si no es en un contexto en el que se de la relación causa/efecto.

Este elemento es el más utilizado en la gamificación. Pensemos en las principales herramientas y veremos como aparece claramente diseñado el sistema por el que se alcanzan premios al superar misiones o desafíos. Si este núcleo no es consistente, la herramienta fracasará.

Motivación Octalysis

Favorecer la creatividad y el feedback

Hay procesos que son bastante repetitivos y requieren probar diferentes combinaciones. Dicho así resultaría algo bastante tedioso. La clave está en convertir este proceso en algo donde el sujeto exprese su creatividad y reciba continuamente feedbacks que le obliguen a responder afirmándola o variándola.

El ser humano es creativo, necesita hacer cosas nuevas y, sobre todo, ver estas cosas que ha hecho él mismo. Por ello, este núcleo toca ese lado creador y lo potencia con continuos feedbacks. Un ejemplo sencillo sería el de cualquier juego de construcción, que lleva al niño a montar estructuras cada vez más complejas y únicas por lo que el juego también debe crecer y ofrecer cada vez más piezas y posibilidades. En el adulto sucede lo mismo.

Construcción Octalysis

Propiedad y posesión

Aquí estudiamos el núcleo en el que los usuarios se sienten motivados por poseer algo. Difícil que no se entienda. Todos los seres humanos nos sentimos más inclinados a cuidar y mejorar aquello que nos pertenece. Y, a su vez, tenemos deseos de poseer más cosas. Y, aunque suene algo extraño para los no iniciados en la gamificación, cuando estos elementos que poseemos son virtuales, sucede exactamente lo mismo, la misma tendencia a mejorarlos y aumentarlos. ¿Cuánto tiempo dedica un adolescente a cambiar y mejorar su avatar del whatsapp? ¿Y sus fotos de Instagram? Nos gusta tener cosas, mejorarlas, coleccionarlas.

Esto está presente en casi todos los juegos que más calado tienen. Piénsese en Clash Royale, por ejemplo.

Propiedad Octalysis

Influencia social y relaciones sociales

Como bien decía Aristóteles, el ser humano es un ser político por naturaleza. Polis, ciudad, sociedad: necesitamos del otro para afirmarnos y realizarnos. Este núcleo de Octalysis trata precisamente ese factor.

Podemos dividirlo en dos vertientes:

  • El otro como elemento de conciliación: donde jugarían los aspectos de aceptación, ayuda, compañerismo.
  • El otro como elemento de competencia: cuando hay personas que destacan sentimos algo de envidia y deseamos triunfar sobre ellos, afirmarnos como mejores.

Además de esto, también se trata de evocar en nosotros sentimientos de nostalgia. Si un objeto, un entorno, un sujeto, nos recuerda algo de la infancia, nos vemos impelidos a acercarnos y a “poseerlo”. Este núcleo se está analizando mucho por parte de las empresas en la actualidad.

Piénsese en las estrategias de venta de numerosas marcas que apelan a todos los sentimientos arriba comentados.

Solidaridad Octalysis

Escasez e impaciencia

Otro núcleo fundamental que apela a nuestro impulso de querer algo precisamente porque no lo podemos obtener. Lo podemos ver en dos sentidos:

  • Queremos algo que nos está prohibido. La consecuencia es que nos impacientamos por lograrlo y ese objeto aumenta de valor. Pensemos en un club restringido o en una marca de móvil que en un principio solo podían comprar algunas personas a causa de su precio desorbitado. Consecuencia: nos tienta pagar ese precio desorbitado.
  • Queremos algo pero debemos esperar un tiempo para conseguirlo. Otra vez nos impacientamos y se nos hace dura la espera. Se puede ver fácilmente en un montón de juegos en los que debemos esperar un tiempo tras agotar un número de intentos o pagar. Consecuencia: nos tienta pagar.

Diamante Octalysis

La curiosidad y lo imprevisible

El núcleo que nos impulsa a querer saber qué ocurrirá después. Si no lo sabemos, es algo que ocupará nuestra mente y la llenará de todo tipo de conjeturas. De aquí viene en gran medida la afición de muchas personas a las series: nos dan un trozo del relato y debemos esperar unos días para saber cómo continúa.

Otro factor a tener en cuenta en este núcleo es el tema de la adicción a algo. Precisamente es el azar, la imprevisibilidad del resultado, lo que lleva a determinadas personas a jugar a algo compulsivamente. En este sentido, es un elemento peligroso.

En el terreno de la gamificación, es bueno tener algún elemento de azar incluido en la herramienta que utilicemos. Por ejemplo, un evento aleatorio al día o semanalmente. Lo que no tiene sentido es focalizarlo todo en el azar: si un jugador sabe que no depende de él sino de la suerte el obtener un premio, ¿cómo motivarlo para realizar el desafío que antecede a ese posible logro?

Suspense Octalysis

La pérdida y el evitar algo

Este núcleo estudia el impulso que todos tenemos a evitar que nos sucedan cosas negativas. El mismo mecanismo que hace que sintamos atracción hacia los logros y los beneficios, actúa aquí en sentido opuesto.

Pérdida Octalysis

En las herramientas de gamificación, también hay elementos que provocan la pérdida de logros o recompensas que ya teníamos. Como autodefensa, se activa el mecanismo de la evitación. Si está todo bien enlazado, la consecuencia será la de usuarios que tienen claras las reglas sobre qué hacer para evitar perder aquello que estiman como valioso.

Este núcleo es muy fácil de observar en los juegos. Pensemos, por ejemplo, en los juegos de edificación en los que la mala colocación de una pieza lleva al derrumbe de toda la estructura.

La derecha y la izquierda de Octalysis

Hemisferios Octalysis

Al igual que nuestros hemisferios cerebrales, en Octalysis hablamos de distintos núcleos dependiendo de si nos referimos al lado izquierdo o derecho del octógono:

  • Los núcleos del lado izquierdo se asocian a la lógica, el cálculo y la propiedad. Hablamos aquí de motivaciones extrínsecas puesto que queremos obtener algo.
  • Los núcleos del lado derecho, por el contrario, se asocian a la creatividad, la expresión y los elementos sociales. Aquí la motivación es intrínseca ya que no buscamos una meta concreta sino que la actividad es gratificante por sí misma.

Esta diferencia es bastante sustancial puesto que las motivaciones de las empresas son distintas y mientras unas pueden buscar la recompensa del usuario, otras buscan la diversión en sí misma. Estudios actuales han demostrado que son mucho más sólidos los proyectos gamificadores basados en este segundo concepto puesto que el motivador extrínseco llega un momento que disminuye.

La parte superior e inferior de Octalysis

Arriba y abajo Octalysis

En Octalysis también es importante la distinción entre la parte superior e inferior del octógono, de manera que:

  • Los núcleos superiores se consideran motivadores muy positivos. Entramos en lo que el autor denomina Gamificación del sombrero blanco. Aquello que nos permite expresar nuestra creatividad, dominar habilidades y significaciones es gratificante.
  • Los núcleos inferiores se consideran motivadores negativos. El autor los denomina Gamificación del sombrero negro. Cuando hacemos algo y no sabemos qué va a ocurrir, si sentimos miedo a la pérdida o necesidad de cosas que no podemos obtener, la sensación es negativa.

Aunque esto no implica que no sean necesarios ambos “sombreros” para obtener una buena gamificación. Lo ideal es integrar ambos elementos pero aún los elementos inferiores pueden ser beneficiosos en algunas ocasiones. Pensemos, por ejemplo, en seguir una dieta u obligarnos a ir más al gimnasio.

Cómo puntuar y aplicar Octalysis

Un sistema gamificado no precisa de todos los núcleos que hemos comentado. Lo que sí se hace necesario es que aquellos que utilicemos están bien planificados. Hay productos que se venden muy bien utilizando solo el núcleo de la Influencia social o el de la Escasez.

La idea de obtener puntuaciones de los ocho núcleos de Octalysis basándose en mediciones de 0 a 10 de cada núcleo individualmente y haciendo medias globales no es lo más acertado. Mucho más útil será concentrarse en aquello que falta en cada núcleo para mejorarlo en vez de obsesionarse con puntuaciones a secas.

Establecido ya el marco de la gamificación en base a estas unidades, la siguiente cuestión sería cómo aplicarlo.

En general, cualquier producto o sistema tendrá al menos una unidad de las mencionadas. La forma de utilizar Octalysis es identificar los mecanismos de juego que se usan en una gamificación y establecer comparaciones con el octógono. Dependiendo de las características de nuestra herramienta gamificada, uno u otro lado del octógono se expandirá o retraerá. Aquí vemos el ejemplo aplicado a Facebook:

Expansión y retracción Octalysis

Por lo general, cualquier producto o sistema bueno y atractivo tendrá al menos una de las unidades centrales enumeradas anteriormente.

La forma de usar Octalysis es identificar todos los mecanismos de juego que se utilizan para atraer a cada unidad central y listarlos junto a la unidad central del octógono.

Después, basándose en lo fuerte que son estas mecánicas de juego, cada lado del Octágono se expandirá o se retraerá. Atendiendo a lo que deseemos obtener, el experto en gamificación mejorará las áreas que, encontrándose en una posición débil, son importantes.

Además de todo esto, debemos tener en cuenta que hay cinco niveles de aplicación de Octalysis. Dependiendo de la complejidad de nuestro proyecto de gamificación, podemos ir de lo más simple -nivel 1- a lo más complejo -nivel 5-.

Pero lo cierto es que la mayoría de usuarios queda satisfecho con una aplicación de nivel 1 de Octalysis, que es el que hemos explicado de modo resumido en este artículo. Una vez dominado este nivel, se puede pasar al siguiente. El nivel 2 de Octalysis buscaría el optimizar la experiencia dándole la apariencia de viaje en cuatro fases. Tendría este esquema:

  • Descubrimiento (por qué la gente desearía iniciar ese viaje)
  • A bordo (enseñamos a los usuarios las reglas y herramientas del juego)
  • Plataforma (el viaje regular con sus acciones repetidas en busca de la consecución de logros para alcanzar una meta)
  • Fin del juego (cómo retener a los veteranos). Entraríamos en el tema de la fidelización de los usuarios.

En el nivel 3 de Octalysis se implementaría el esquema anterior con los distintos tipos de jugadores que hay:

Tipos de jugadores Octalysis

  • Killers o Eliminadores: juegan para competir con otros.
  • Triunfadores: juegan para lograr éxitos.
  • Exploradores: juegan para hacer descubrimientos.
  • Socializadores: juegan para relacionarse.

Dejamos para otro artículo el análisis de los niveles más complejos de Octalysis. Solo apuntar que pocos proyectos llegan más lejos del nivel 3 y la mayoría de las empresas utilizan un nivel 1.

Conclusión sobre la gamificación en Octalysis

Como hemos visto, la creación de una experiencia de juego es mucho más compleja de lo que podamos pensar a primera vista. Tenemos que tener en cuenta:

  • Los ocho núcleos. Cuáles queremos potenciar y cómo.
  • El proceso de la aventura desde su enganche inicial a la fidelización.
  • La psicología de cada individuo que responde a uno o más de los cuatro tipos de jugadores.

Estamos ante una teoría de la gamificación que une ramas del saber tan diversas como la Psicología, la Antropología, la Lógica, la Informática, la Publicidad y un largo etcétera. El análisis profundo de Octalysis daría lugar a un libro antes que un artículo. Por tanto, lo dejamos aquí.

Lo que está claro es que si las empresas y escuelas adoptan hábitos gamificadores, cada vez será más tenue la línea que separa lo que las personas queremos hacer de lo que debemos hacer. Y ello redundará en el interés de todos. Las empresas se beneficiarán porque la gente estará más motivada para ir al trabajo; lo mismo sucederá en la escuela. El resultado final sería una sociedad más productiva a la vez que más feliz.

Trabajo en equipo Octalysis

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